miércoles, 7 de mayo de 2014

Estimulación del lenguaje en la etapa infantil!

HOLA A TODOS! recientemente he estado estudiando el desarrollo del lenguaje en los niños y me ha parecido muy interesante, realice un trabajo donde me centre en la ayuda a las familias, ya que todo no se aprende en el cole, espero que os guste!

Gracias al lenguaje, los seres humanos somos capaces de estructurar el pensamiento, regular la conducta, así como comprender la realidad e influir en ella. En este sentido, la estimulación del lenguaje oral es fundamental para los niños/as en sus primeros años de vida, coincidiendo éstos con los del inicio de su etapa escolar en Educación Infantil.
Es durante la etapa de Educación Infantil cuando los pequeños van adquiriendo el sistema fonológico y aunque existen una serie de pautas generales de aparición de los fonemas, no debemos olvidar que el ritmo de aprendizaje y maduración es variable de unos a otros.  El intentar “forzar” a un niño resulta en el mejor de los casos, inútil  y  a veces puede ser perjudicial.
Es la familia uno de los ámbitos más importantes y donde más se puede estimular de forma global el lenguaje, es una función y una destreza que se aprende naturalmente,  por una serie de intercambios con el entorno social. Dentro de este entorno social el niño en primer lugar aprende a hablar con su madre y más tarde con los demás miembros de su familia (padre, hermanos, abuelos…), estos enseñan a hablar al niño, pero nadie sigue un método  preestablecido conscientemente para hablar con su hijo.Es interesante tener en cuenta una serie de aspectos con los que se pueden prevenir dificultades y potenciar las áreas importantes del lenguaje de los más pequeños.
Algunas pautas interesantes que los padres y madres pueden trabajar de forma sencilla y natural en las situaciones cotidianas:

1.       Hablar al niño tan a menudo como sea posible, especialmente cuando este se encuentre inmerso en actividades atractivas para él, desarrollar sus capacidades comunicativas  hablándoles y escuchándoles atentamente, sin interrupciones y escuchando a sus preguntas.
2.       Realizar actividades conjuntas, elija usted algo para hacer, cuanto más novedoso para el niño mejor, por ejemplo: hacer un puzle, arreglar una silla, ordenar un cajón o simplemente jugar juntos. Compórtese de manera novata al realizar la tarea lo importante no es quien lo hace mejor, sino pasar un rato juntos. Evite dar órdenes al niño, en su lugar haga preguntas abiertas: “ ¿Qué hacemos?”, “ ¿ dónde lo ponemos?”.
3.       Hablarle a cerca de personas, objetos y hechos que estén presentes en el contexto al que el niño atiende, aprovechando cualquier situación cotidiana (baño, comida, vestido, paseo, juego…)
4.       Enseñarles a mantener el correcto intercambio comunicativo, respetar los turnos de conversación, no hablar al mismo tiempo que el niño/a, esperar a que termine, luego hablaremos nosotros.
5.       Hablar despacio y de forma clara, repetir  las cosas tanto como sea necesario, no utilizar frases y palabras complicadas ni abusar de diminutivos, a medida que vaya creciendo se le introducirán palabras nuevas.
6.       Utilizar las ocasiones que sea necesaria la regularización del comportamiento infantil, (por ejemplo: el niño quiere ponerse unos zapatos y la madre quiere ponerle otros, o quiere comer un alimento y la madre quiere que coma otro). En su inicio estas situaciones requieren acciones de control (tocar, coger las manos, prohibir físicamente, etc…) pero no debe ser solo la acción la que regule el comportamiento del niño si no debe de ir acompañado de un control verbal, justificándole el por qué.
7.       Se deberá incluir mayor número de peticiones de información que de acción, para así estimular el uso del lenguaje por parte del niño, No darles las cosas con sólo señalarlas, cuando las puede pedir con alguna palabra, Tampoco cuando las piden con palabras incompletas, siendo capaces de decirlo todo, No responder por ellos aunque su lenguaje sea poco comprensible, Dejar que se expresen libremente.
8.       Recuerde con el niño hechos divertidos que hayan ocurrido, sobre todo si han tenido un resultado motor, como una caída, un susto, etc… y existan onomatopeyas de acción. Cuénteselo y pregúntele, una vez realizado un recordatorio conjunto, esto son tipos de rutinas que ayudan a los padres a introducir al niño en discursos narrativos.
9.       Los padres deben ser flexibles con las respuestas incorrectas de sus hijos, y al mismo tiempo deben mostrarse responsivos ante las iniciativas comunicativas de estos, corregir de forma indirecta dándoles el modelo correcto. Ejemplo: Niño/a: “peota” Adulto: ”La pelota para jugar”
10.   Debemos acostumbrarlos a ser independientes, vestir y desvestirse solos, comer, bañarse solos, recoger juguetes… (pueden hacer muchas cosas si se les deja aprender).
Pero Lo más importante de todo es:
"Estar siempre disponible para comunicarnos con el niño/a, haciéndoles sentir nuestro interés por lo que nos quiere decir, prestando atención y valorando sus vivencias, acercándonos lo más posible a su mundo.
Por muy cansados que estemos al volver de nuestro trabajo y por muchas preocupaciones que tengamos en la mente, guardaremos todos los días un ratito para estar con nuestro hijo/a."

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